Este ha sido un mes histórico para la industria europea

del tratamiento de residuos gracias a un número de

propuestas presentadas por la Comisión Europea (CE) que

tienen como objetivo convertir el continente en una

“economía más circular” e impulsar el reciclado en los

países miembros.

 

Este plan contempla que todos los países europeos logren

reciclar un 70 por ciento de los residuos municipales y

un 80 por ciento de los residuos de envases para el año

2030, además de la prohibición de los vertederos de

residuos reciclables para 2025. Se ha fijado también un

objetivo para la reducción de los desechos marinos.

 

Mientras que los organismos de comercio, entre los que se

encuentran los Recicladores de plástico europeos (PRE por

sus siglas en inglés, Plastics Recyclers Europe), la

Organización europea para envases y el medio ambiente

(Europen por su nombre en inglés, European Organisation

for Packaging and the Environment) y los Convertidores de

plásticos europeos (EuPc por sus siglas en inglés,

European Plastics Converters) han respaldado estas

propuestas, el fundador de una empresa de reciclaje

británica ha advertido que los recortes del gobierno en

Inglaterra implican que el país se arriesga a no cumplir

los objetivos de reciclado actuales de la Unión Europea.

 

En ECO Plastics, Jonathan Short afirma que el progreso de

Inglaterra hacia el objetivo de reciclaje del 50 por

cierto de los residuos domésticos se ha ralentizado

significativamente durante los últimos 12 meses. El Sr.

Short advierte que si el país quiere cumplir los

objetivos será necesario que se produzcan cambios

fundamentales en el sistema normativo, además de una

campaña especializada de educación dirigida a los

consumidores y la realización de un mandato a los

fabricantes para que utilicen productos reciclados.

 

Mientras que los avisos del Sr. Short hacen eco en todo

el sector del reciclado, se ha estado llevando a cabo

discretamente un programa de prueba dentro del mercado

dirigido al aumento del número de bandejas de CPET negras

que se reciclan. En el Reino Unido se utilizan unos 1.300

millones de bandejas negras al año en el envasado de

comidas preparadas, y estas resultan difíciles de

reciclar debido a que es imposible detectar el color

negro con los equipos de clasificación con sistema óptico

de infrarrojos cercano (NIR por sus siglas en inglés

Near-Infra-Red).

 

Los colorantes negros Nextek “detectables por NIR” que se

utilizan en las bandejas fabricadas por Faerch Plast,

están siendo adoptados por minoristas como M&S y

Sainsbury’s para sus gamas de comidas preparadas durante

un periodo de cuatro semanas. Un informe revisará

posteriormente la eficacia en la clasificación, la

reducción de la huella de carbono, la reducción del coste

de eliminación de residuos y la viabilidad comercial.

Trascurrido un año desde el inicio de un proyecto propio

de investigación, el Instituto tecnológico del plástico

(AIMPLAS) aquí en España se encuentra en proceso de

desarrollar un material biodegradable que permita la

fabricación de botellas multicapa de gran tamaño para

leche y batidos, al igual que botellas monocapa más

pequeñas para alimentos probióticos.

 

El proyecto BIOBOTTLE está siendo llevado a cabo por

siete empresas y centros tecnológicos con una

financiación de 1 millón de Euros (1,3 millón de dólares)

y una duración de dos años.

 

Mientras que la Comunidad Europea fija como objetivo la

reducción de los desechos marinos, la empresa

convertidora croata EcoCortec ha lanzado una película

biológica y degradable en agua que afirma ser un gran

paso hacia delante en la lucha contra los desechos

marinos. La tecnología de polímeros de

Polihidroxialcanoato (PHA) se puede utilizar para

fabricar película y bolsas y se estima que contiene un 77

por ciento de materia biológica.

 

La empresa productora de bioplásticos Cardia Bioplastics

se ha trasladado a unas instalaciones diseñadas

expresamente en Nanjing, China, que han aumentado su

capacidad para las bolsas Cardia BioHybrid y Cardia

Compostable a 100 millones al año. Este traslado, afirma

la empresa australiana, sirve para satisfacer la demanda

global cada vez mayor de bolsas para residuos, películas

para el mercado de la higiene y productos personalizados.

También en pleno traslado se encuentra el fabricante de

película TCL Packaging, a unas instalaciones de más de

6.500 m2 en Telford, Reino unido, que casi triplican las

de su emplazamiento anterior.

 

En los EE.UU., MonoSol LLC ha comenzado la construcción

de una planta de producción en Portage, Indiana, con la

que busca satisfacer la creciente demanda global de

productos de película soluble en agua. La primera fase

del desarrollo se completará a finales de 2016, generando

un aumento en la capacidad del 15% y la fase final está

fijada para finales del 2020. Se crearán al menos 150

nuevos puestos de trabajo.

 

El fabricante de sistemas térmicos Watlow ha ampliado en

unos 2.323 m2 sus instalaciones de I+D en San José,

California, con el objeto de ofrecer una mejor capacidad

para la realización de pruebas y la integración de

sistemas térmicos completos. La incorporación de una sala

blanca se completará en diciembre de 2014.

 

Dos empresas relacionadas con los sistemas de medida y

control sin contacto se han unido para mejorar las

oportunidades de venta cruzada para sus sistemas de

calibración. NDC Infrared Engineering y Beta LaserMike

forman ambas parte de la familia de empresas Spectris,

que se han convertido ahora en NDC Technologies.

 

Y mientras que dos empresas se unen, el productor

petroquímico INEOS ha adquirido el 50% de las acciones de

BASF en su empresa conjunta Styrolution por 1.100

millones de Euros (1.500 millones de dólares).

 

Styrolution continuará funcionando como una entidad

independiente hasta la finalización del contrato, que se

espera se produzca en el cuarto trimestre de 2014.

 

Mientras tanto, la empresa convertidora finlandesa

Huhtamaki tiene propuesto adquirir Positive Packaging,

una empresa privada de envasado flexible con nueve

plantas de fabricación en India y los EAU.

Y finalmente…

La empresa estadounidense Fabri-Kal Corporation ha

lanzado una gama de envases de HDPE para champiñones que

se producen utilizando un 25 por ciento menos de

plástico. Esto se consigue mezclando HDPE con carbonato

de calcio.

 

En los últimos meses hemos visto soluciones de envasado

basadas en champiñones y fuera de la industria del

envasado hemos escuchado historias que tratan sobre como

la composición química de los champiñones podría

potencialmente ofrecer soluciones a los residuos

radioactivos, el calentamiento global, los vertidos de

petróleo y el cáncer.

 

Este es verdaderamente un producto muy versátil. Y es

 

delicioso cocinado con los espaguetis a la boloñesa.